El ‘Súper Niño’ ya llegó a Casanare: amenaza con convertirse en el más fuerte de los últimos 70 años
La Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres de la Gobernación de Casanare, en cabeza del ingeniero Wilson Porras, emite el Comunicado No. 002 frente a la evolución del fenómeno El Niño, luego de la confirmación realizada por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y centros internacionales de monitoreo climático, entre ellos la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA). Los organismos especializados coinciden en que las condiciones asociadas a este fenómeno ya están presentes tanto en la atmósfera como en el océano Pacífico ecuatorial.
Los análisis indican que existe una probabilidad superior al 95 % de que estas condiciones se mantengan y continúen fortaleciéndose durante los próximos meses. Asimismo, se estima una probabilidad del 63 % de que la anomalía de temperatura superficial del mar supere los 2 grados centígrados, alcanzando la categoría de fenómeno “Muy fuerte”, situación que podría convertirlo en uno de los eventos de mayor magnitud observados en los últimos 76 años.
La presencia de El Niño no significa la desaparición de la temporada de lluvias, por la cual atraviesa actualmente nuestro departamento. Sin embargo, se espera una reducción gradual de las precipitaciones, como ya se ha dado indicios de ello. También podrían registrarse episodios de lluvias intensas concentradas en cortos periodos de tiempo. Esto implica que las precipitaciones acumuladas de varios días podrían descargarse en pocas horas, aumentando el riesgo de inundaciones, avenidas torrenciales, deslizamientos y otras emergencias asociadas a la temporada invernal.
Es de tener presente, que la disminución de las lluvias y el incremento de las temperaturas podrían ocasionar una reducción progresiva de los caudales de ríos y quebradas, afectaciones en embalses y reservorios, dificultando la disponibilidad de agua para consumo humano y actividades agropecuarias, además de incrementar el riesgo de incendios de cobertura vegetal y afectar ecosistemas estratégicos del departamento. Todo lo anterior podría agravarse aún más en los periodos de menos lluvias: el ‘veranillo’ (finales de julio, agosto e inicio de septiembre), y la alerta máxima para Casanare, iniciaría finalizando noviembre, diciembre y todo el primer trimestre del 2027.
Ante este panorama, el gobernador César Ortiz Zorro convocó para este jueves al Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres ampliado con los alcaldes municipales, con el propósito de coordinar medidas preventivas, fortalecer y consolidar el plan de contingencia. La Dirección de Gestión del Riesgo recomienda a las administraciones municipales, entidades operativas y comunidad en general revisar y actualizar los planes de respuesta, promover el ahorro, almacenamiento y uso eficiente del agua, reforzar las estrategias de prevención de incendios y mantener activos los mecanismos de monitoreo y alerta temprana en todo el territorio.
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